La esperanza de vida global ha aumentado 6 años desde el año 2000. Pero la esperanza de vida saludable (los años vividos sin enfermedad ni discapacidad significativa) no ha crecido al mismo ritmo. El resultado es una brecha entre cuánto vivimos y cuánto vivimos bien, y esa brecha se está ampliando.

Un análisis de 183 estados miembros de la OMS publicado en JAMA Network Open en diciembre de 2024 cuantificó este gap a escala global: en la mayoría de países, el healthspan-lifespan gap oscila entre 8 y 12 años. En España, la esperanza de vida supera los 83 años, pero la esperanza de vida saludable se queda en torno a los 72-73. Esa diferencia, una década aproximada, es lo que la medicina de la longevidad llama «la década marginal»: los últimos años vividos con enfermedad crónica, dependencia funcional, deterioro cognitivo y pérdida de autonomía.

Compresión vs. expansión de la morbilidad

Existen dos futuros posibles a medida que la esperanza de vida aumenta.

El primero es la expansión de la morbilidad: vivimos más, pero los años añadidos son años de enfermedad. Más diabetes gestionada, más demencia avanzada, más fragilidad institucionalizada. El gasto sanitario se dispara, la calidad de vida se desploma, y el sistema colapsa bajo el peso de una población que sobrevive pero no funciona.

El segundo es la compresión de la morbilidad: las intervenciones preventivas empujan el inicio de la enfermedad crónica hacia el final de la vida, concentrando el deterioro en un período breve. Se vive igual o más, pero la mayor parte de esos años se viven con función óptima. La caída es rápida, no prolongada.

Un estudio en 31 países europeos entre 2005 y 2019 reveló que la trayectoria varía enormemente por país: algunos están comprimiendo la morbilidad (los años de vida saludable crecen más rápido que los años totales), mientras que otros la están expandiendo. No hay un destino único; hay intervenciones que determinan en qué grupo caes.

Un trabajo publicado en Nature Communications en 2025 formalizó la teoría: las intervenciones que comprimen la morbilidad relativa son aquellas que empinajan la curva de supervivencia, no simplemente las que la desplazan a la derecha. La restricción calórica, por ejemplo, extiende la vida pero no necesariamente comprime el sickspan. Las intervenciones que mejoran la función metabólica y muscular hasta el final, sí.

La década marginal: el verdadero coste

El 75% del gasto sanitario de una persona se concentra en los últimos 10-15 años de vida. No porque la medicina sea cara en sí, sino porque esa década es un ciclo de hospitalizaciones, polifarmacia, cirugías reparadoras y cuidados de dependencia.

Pero el coste no es solo económico. Es funcional: no poder subir escaleras, no poder jugar con tus nietos, no recordar nombres. Es emocional: depender de otros para vestirte, comer, moverte. La década marginal no es «vejez natural»; es el fracaso acumulado de no haber intervenido a tiempo.

Healthspan como métrica operativa

La medicina de la longevidad no tiene como objetivo añadir años al final. Tiene como objetivo comprimir la morbilidad: mantener la función física, cognitiva y metabólica al nivel más alto posible durante el mayor tiempo posible, y que cuando llegue el declive, sea breve.

Las métricas operativas del healthspan no son la ausencia de enfermedad sino la presencia de función: VO2max (capacidad aeróbica), fuerza de agarre y masa muscular (reserva funcional), estabilidad metabólica (glucosa, insulina, lípidos), función cognitiva (memoria, velocidad de procesamiento), autonomía para las actividades de la vida diaria.

Un VO2max en el percentil superior para tu edad se asocia con una reducción del 80% en mortalidad por todas las causas respecto al cuartil inferior. Eso no es un dato trivial. Significa que la capacidad cardiorrespiratoria es el predictor de longevidad más potente que existe, superior al tabaco, la diabetes o la hipertensión como factor de riesgo.

Cuando el objetivo es healthspan y no lifespan, las prioridades clínicas se reordenan por completo. El screening cardiovascular agresivo a los 35 tiene sentido (no esperas al infarto a los 60). La preservación de masa muscular a los 40 es urgente (no esperas a la sarcopenia a los 70). La optimización del sueño a los 30 es medicina preventiva (no esperas al deterioro cognitivo a los 65).

Por qué este marco lo cambia todo

Todo lo que publicaremos en esta serie parte de este marco: cada intervención se evalúa por su impacto en healthspan, no en lifespan. No nos interesa que vivas hasta los 95 con 15 años de deterioro. Nos interesa que vivas hasta los 85 con 83 años de función plena y 2 de declive breve.

Ese es el verdadero objetivo de la longevidad: comprimir la morbilidad y expandir la vida saludable.


Referencias:

  1. JAMA Network Open (2024). Global Healthspan-Lifespan Gaps Among 183 WHO Member States. 7(12):e2450241.
  2. Nature Communications (2025). Compression of morbidity by interventions that steepen the survival curve.
  3. International Journal of Public Health (2024). Trends in Healthy Life Years Between 2005 and 2019 in 31 European Countries.
  4. Communications Medicine (2025). Healthspan-lifespan gap differs in magnitude and disease contribution across world regions.
  5. Journal of Global Health (2025). Too well to die; too ill to live: an update on the lifespan versus health span debate.
  6. GeroScience (2025). Life-extending interventions do not necessarily result in compression of morbidity.
  7. BMC Public Health (2024). Does living longer mean living healthier? A comprehensive analysis of 204 countries.
  8. Mandsager, K. et al. (2018). Association of Cardiorespiratory Fitness With Long-term Mortality. JAMA Network Open, 1(6):e183605.

Carolina Hernández

Bioquímica Clínica especializada en Medicina de la Longevidad. Con más de 15 años de trayectoria, traslada la evidencia científica y la gerociencia a la práctica real, alejándose de modas comerciales y mitos sobre la salud. Ha formado a más de 800 médicos y 2.000 profesionales del sector, combinando la docencia técnica con la consultoría estratégica para empresas, clínicas y líderes que buscan rigor biológico.

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